Contrario a lo que muchos pensarían, SWATCH es la unión de las palabras SECOND + WATCH
(segundo reloj) y no de SWISS + WATCH.
Estos relojes fueron creados bajo un concepto de relojes informales, divertidos y con accesorios relativamente desechables.
La primera colección de 12 modelos fue presentada en Suiza en 1983 y desde esa fecha hasta hoy no nos han dejado de sorprender por sus originales, innovadores y siempre cambiantes diseños.

Su precio accesible era parte de la campaña de ventas masivas. Gracias a su proceso de ensamblado completamente automático y reduciendo el número de partes, de las usuales 91 o más, a tan sólo 51 componentes un Swatch era un 80% más barato de producir.
Además de los relojes, la marca ha desarrollado también una colección de joyería y de extensibles.



